
Ogor Mawtribes: El hambre que devora los Reinos Mortales
Desde los primeros años de Age of Sigmar, el trasfondo de los ogros ha evolucionado hasta convertirse en una de las culturas más fascinantes de la Gran Alianza de la Destrucción. Para ellos, el hambre no es solo una necesidad fisiológica, es una filosofía de vida, una religión y el motor que impulsa toda su civilización. Recorren los Reinos Mortales sin descanso, guiados por un único propósito, devorar todo cuanto encuentran a su paso.
Durante la primera edición de Age of Sigmar, los ogros estaban divididos en dos facciones, que años después se unificarían bajo el nombre de Ogor Mawtribes, estas eran:
Gutbusters
Los Gutbusters representaban la imagen más clásica del ogro, heredera directa del Mundo Pretérito. Eran enormes tribus nómadas que recorrían los Reinos Mortales saqueando asentamientos, cazando monstruos y consumiendo cualquier criatura capaz de atajar su hambre infinita. Su riqueza no se medía en oro, sino en montañas de carne que acumulaban de sus enemigos.
Aunque vivían en constante movimiento, no era extraño que permanecieran largos periodos de tiempo en territorios especialmente fértiles o repletos de presas a las que cazar. Sin embargo, tarde o temprano el destino era siempre el mismo, cuando la región quedaba completamente desolada, la tribu emprendía de nuevo la marcha en busca de nuevas tierras que devorar.
Beastclaw Raiders
Los Beastclaw Raiders aportaron una identidad completamente nueva al trasfondo de los ogros. Durante la Era de los Mitos, mucho antes de la llegada del Caos, fueron los cazadores predilectos de Gorkamorka. Exploradores, rastreadores y jinetes de bestias colosales, abrían el camino a los ejércitos del dios de la Destrucción allí donde se libraba batalla.
Pero un acontecimiento cambió su destino para siempre. Nadie sabe con certeza si fue un castigo de Gorkamorka o la maldición de otra deidad, pero dio origen al Everwinter, una tormenta sobrenatural condenada a perseguir eternamente a los Beastclaw y a todos sus descendientes.
El Everwinter no es una tormenta cualquiera, nunca cesa, jamás pierde su rastro y congela todo aquello que alcanza, ya sean montañas, bosques o criaturas vivientes, todo queda sepultado bajo un invierno implacable. Por ello, los Beastclaw viven en un éxodo perpetuo, obligados a cazar y alimentarse antes de que el hielo vuelva a darles alcance.

La Senda del Hambre
Con la llegada de la segunda edición, el hambre dejó de ser simplemente un rasgo de los ogors para convertirse en el corazón de toda su cultura. Ya no era solo un instinto que debían satisfacer, sino una fuerza sagrada que guiaba cada aspecto de sus vidas. Para un ogor, devorar a sus enemigos significa ganar fuerza, honrar al Gulping God, el aspecto de Gorkamorka que representa el hambre infinita. La comida se convierte así en mucho más que sustento: es riqueza, prestigio y religión, es la forma en la que el Gulping God habla con los butcher y guía a las Mawtribes por los Reinos Mortales dejando tras de sí un rastro de huesos y desolación.
Mientras otros sacerdotes rezan o meditan, los butchers realizan enormes banquetes, consumen carne cruda, huesos y órganos para inducir visiones del Gulping God. Los rugidos de sus estómagos, los espasmos provocados por la indigestión o el sabor de una presa recién devorada son interpretados como mensajes divinos.
Pero la voluntad del Gulping God no se limita a los festines o a los presagios de los butchers. Las Mawtribes creen que su deidad guía sus pasos a través de las Mawpaths, senderos sagrados que recorren los Reinos Mortales en busca de nuevas presas y banquetes. Estos caminos no aparecen en ningún mapa, pues nacen de visiones, augurios, del rastro de monstruos colosales o, simplemente, de la necesidad insaciable de seguir devorando. Allí donde conduce una Mawpath, los ogors la siguen sin cuestionarla, convencidos de que cada conquista y cada festín forman parte del gran designio del Gulping God.

El Hambre que Nunca Termina
La liberación de Kragnos marcó el inicio de la Era de la Bestia, un período en el que el Reino de Ghur y, en menor medida, el resto de los Reinos Mortales, se volvieran más salvajes y primitivos. La magia bestial se intensificó, aparecieron monstruos más grandes y agresivos, los ecosistemas y el mundo cambió. Para la mayoría de las facciones supuso una catástrofe, sin embargo para los ogors esto fue casi una bendición. Donde otros veían un desastre, ellos veían más caza, más desafíos y, sobre todo, más comida.
Donde otros veían un mundo cada vez más peligroso, las Mawtribes encontraban nuevos desafíos, presas más poderosas y festines aún mayores. Los Butchers interpretaron estos cambios como una señal inequívoca del Gulping God, el hambre debía extenderse por todos los Reinos Mortales. Con la tercera edición se profundiza mucho más en las ideas introducidas en el battletome anterior, el hambre como religión, las migraciones de las Mawpath y la relación con Kragnos.
Los Butchers guían a las tribus a través de las Mawpaths, los Tyrants emprenden grandes migraciones en busca de nuevas cacerías y cada banquete se convierte en un acto de devoción.
Mientras el resto de los pueblos luchan por sobrevivir a una época cada vez más salvaje, los ogors sienten que el mundo por fin vuelve a tener sentido. Los Reinos Mortales rebosan monstruos, las Cruzadas Dawnbringer atraviesan antiguas rutas de caza cargadas de provisiones y esto hace pensar a las Mawtribes que es todo una señal divina el Gulping God parece ofrecerles un festín tras otro.
Porque esa es la verdadera esencia de los Ogor Mawtribes. No buscan conquistar el mundo ni destruirlo por simple placer. Marchan eternamente, siguiendo las Mawpaths y devorando todo cuanto encuentran a su paso, convencidos de que cada bocado los acerca un poco más a cumplir la voluntad del Dios Tragador.
Con la llegada de la nueva era marcada por Skaventide, los Ogor Mawtribes continúan recorriendo los Reinos Mortales como lo han hecho durante milenios. La guerra entre los Skaven y las fuerzas del Orden no hace más que abrir nuevas oportunidades para las Mawtribes. Ciudades asediadas, ejércitos agotados y territorios devastados se convierten en nuevos caminos para sus Mawpaths. Allí donde otros pueblos ven una era de desesperación, los ogors encuentran un mundo lleno de posibilidades, convencidos de que el Gulping God continúa guiando sus pasos.
En el siguiente post de trasfondo nos enfocaremos en las novedades que trae el nuevo battletome de Ogor Mawtribes. El mundo puede cambiar. Los dioses pueden enfrentarse. Los imperios pueden levantarse y caer. Pero el hambre siempre permanece.

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2 respuestas a «Ogor Mawtribes: El hambre que devora los Reinos Mortales»
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Vamos por partes, primero, se deberia de contar primero el «lore» de los gloriosos ossiarch de lo mejor que hay en todo AoS, no admito discusión.
Segundo, más vale que no tenga que decir de que quiero que se hable, pero rima con cosecha huesos.
Y Tercero y no por ello menos importante. No hay dos sin tres xd Esta no te la esperabas-
Hola, claro que hablaremos de los ‘gloriosos ossiarch’! pero revisando las cuentas de nuestro todopoderoso señor Nagash hemos visto que aún no se ha pagado el Diezmo de Huesos (Patreon), así que cuando se pague dicho tributo procederemos gustosamente a contar todo lo que acontece a dicha facción jajaja
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